25 marzo 2010

PUERTA CERRADA

Como en una película de terror, día a día, cierro más mis puertas para evitar que entre aquella a la que todos tememos, pero procuramos no incluirla en nuestros pensamientos por si toma confianza en nuestras vidas y se instala; y aprovechando cualquier instante abre todas las puertas y llega al lugar más íntimo donde se encuentra la fuente de nuestra vida. Yo me la imagino de blanco, sonriente, como para engañarme, para tomar confianza. Y yo, tonto de mi, conocedor como creo que soy de sus ardides, sucumbo a sus encantos adornados de blanco, abro mis puertas y creo iniciar una danza en la que yo llevo el ritmo. ¡Iluso de mi! Sus brazos me rodean con aterciopelado contacto que parece trasportarme a un prado sembrado de flores y no me doy cuenta que me llevan al infinito y más allá.

5 comentarios:

Juan T.A. dijo...

Como dirían los calés "más vale no nombrar a la bicha", mira que el paso es estrecho y aunque vestido de blanco asoma por ahí un agujero negro, muy negro, que vete a saber que encierra en sus entrañas.
Y me da a mí que tiene que ser difícil pasar por ahí sin saludarse por mucho que no quieras.
Saludos

LU dijo...

Ay, si todo se solucionara con cerrar bien la puerta, tendríamos una de esas llaves grandes y pesadas, como las de las casas de los pueblos de antaño, nada de cerraduras blindadas con varios enganches, todo mentira.

¿Son los aires de Semana Santa?


Biquiños

Y cuidado con las ventanas…

Carmen dijo...

Yo también espero que sean los aires de semana santa... Cuídate! Nos vemos después de las vacaciones y te cuento mi viaje a London.... Un Beso

lola dijo...

Ay Pepe, por mucho que se cierren todas las puertas y ventanas, ella llega y te lleva lo más querido.
Que pases una buena semana santa.

©Toro dijo...

Amigo Pepe, esa puerta se me abrió hace unos días, estando en Zaragoza, pero se cerró pronto, duró lo que un pequeño susto. Una vez cerrada, espero que no se me abra en mucho tiempo. Un abrazo.